TALLERES DE MEMORIA Y ESTIMULACIÓN COGNITIVA

ESTIMULACIÓN COGNITIVA Y MEMORIA PARA MAYORES

 

Resulta evidente que la edad es un factor importante a tener en cuenta en los fallos de memoria, sin embargo está comprobado cómo otra serie de variables personales y ambientales, tienen un peso específico tan importante o incluso mayor. Por  lo tanto, hoy se reconoce que la pérdida de memoria es un proceso en el que intervienen numerosos factores, y que sobre alguno de ellos se puede intervenir favoreciendo la estimulación y el mantenimiento cognitivo.

La estimulación cognitiva se encarga de la prevención y mantenimiento de las funciones mentales mejorando la calidad de vida de la persona. Se trabajan diferentes áreas como son el lenguaje, la atención, la concentración,  la memoria, pensamiento abstracto, capacidad de juicio, cálculo, percepción, etc.

 

¿QUÉ BENEFICIOS APORTA LA PSICOESTIMULACIÓN COGNITIVA?

- Potencia y mantiene las capacidades cognitivas (memoria, atención, percepción, etc.)

- Favorece la independencia, la autonomía y la seguridad en las actividades de la vida diaria.

- Es una actividad muy beneficiosa para el estado de ánimo al crearse un grupo donde establecer relaciones sociales.

Por lo tanto los objetivos que queremos alcanzar con este programa son los siguientes: en primer lugar prevenir el envejecimiento cerebral desarrollando estrategias que posibiliten una memoria activa. Que la persona aprenda pautas de mejora para la memoria y disminuir sus olvidos.

 

Programa dirigido especialmente  a cualquier persona que quiera mantener su mente activa y mejorar su funcionamiento cerebral y especialmente a aquellas personas que experimentan quejas de memoria o sospechan de la presencia de déficits cognitivos. Se desarrollan ejercicios y actividades para ejercitar la memoria mediante estimulación cognitiva, además se presentan consejos para su mejora y pautas para el manejo de olvidos

" La edad es sólo un número, sentirse joven es sólo cuestión de actitud"

TERAPIA PARA MAYORES

 

La tercera edad implica una serie de circunstancias problemáticas y/o conflictivas para la persona: tiene lugar la jubilación, pérdida de seres queridos, la partida de los hijos, con  frecuencia  enfermedad crónica  o  en el peor de los casos patologías múltiples, en ocasiones discapacidad o dependencia, perdida de habilidades… En esta etapa de la vida si la persona no cuenta con los recursos necesarios (personales y ambientales) podrá llegar a sufrir reacciones afectivas negativas: depresión, soledad, malestar…

DEPRESIÓN Y VEJEZ

 

El anciano con bajo estado de ánimo tiende a centrar su atención en los aspectos negativos de su entorno dejando de lado los aspectos positivos. Probablemente no se trate de una distorsión cognitiva, se trata de aspectos negativos reales  a los que atiende en mayor grado y por ello son más sensibles de procesarlos. Esta actitud fortalece la sintomatología de la depresión pudiendo llegar al aislamiento social. Los ancianos inactivos y asilados presentan un mayor riesgo psicopatológico de problemas interpersonales y emocionales que pueden impulsar el deterioro cognitivo y activar principalmente la depresión.